COMIENZA EL VERANO
Comienza la época estival. Muchos dejan por unos días sus trabajos y se disponen a descansar unos días. Respiramos profundo pensando que al día siguiente no tenemos que levantarnos tan temprano, cogemos papel y lápiz y, si no lo hemos hecho ya, nos sentamos a planificar qué haremos en los días de asueto. Vamos a la playa, al campo, aprovechamos para hacer algún arreglo en la casa, nos vamos de viaje a visitar a la familia lejana, o simplemente nos quedamos en casa saliendo sin salir demasiado de nuestro entorno habitual pero con esa calma que caracteriza al que de nada del trabajo ha de preocuparse en los próximos días. La cuestión es... ¿En esos días de descanso te tomas también vacaciones de Dios? ¿Vas a misa? ¿Sigues haciendo tu oración diaria, has aprovechado para reforzarla o por el comtrario te da más pereza de lo habitual?¿ Dejas de ir todo el verano a tu Comunidad? ,¿Dejas de prestar ayuda en ese proyecto con los más pobres al que llevas acudiendo con frecuencia?
Todas estas cosas y muchas más es necesario planteárselas. NO DEJES DE LADO A DIOS EN TUS VACACIONES.
DIOS NO SE TOMA VACACIONES
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